martes, 30 de octubre de 2012

Ufff, como cuestan las cosas.


Recordando viejos pasajes, he llegado a olvidar el momento en que empece a olvidar, pero lo mas tragico es que no recuerdo cuando empece a recordar.Cada segundo, casa minuto, cada día, cada mes... cada cuánto saco el tiempo debido para anotar las cosas que valen la pena: Casi nunca. Un pequeña agenda en la que anoto todo lo relacionado con mi trabajo. ¿Y si mañana me llega una carta diciéndome que ya no tengo trabajo? Todo ese esfuerzo de tratar de no olvidar lo más importante dentro de mi gestión quedará en un papel, que en unos días formará parte de las filas de papeles importantes pero que ya fueron, y ahora ya no lo son.
En un rincón de esa agenda, llena de reuniones, de compromisos, de cosas por hacer, he hecho un espacio y anote 2 cosas importantes: La primera es recordar que tengo algunos eventos que marcaron un antes y un después en mi vida. Eventos que han dejado cicatrices en mi mente o en mi cuerpo y que el tiempo irá tratando de sanar pero es imposible que lleguen a desaparecer.
Y la segunda: que ha aparecido personas que también han dejado cicatrices en mi vida. Personas que a pesar de los pesares, existen y están ahí presentes en muchas etapas de la vida. Personas que son y serán parte importante de mi ser.
Hoy, quiero agradecer que en esa agenda haya podido marcar una fecha. Una fecha que es mas que un día... es una celebración y me permito agradecer y pedir por ti en esta fecha, esperando que logres alcanzar tus sueños, tus metas, tus ideales.
Recuerdo una canción que decía que para llegar al cielo se necesitaba una escalera grande y otra chica. Hoy, para lograr tus metas necesitas de ti mismo, de tu perseverancia y de tu sacrificio.
La vida quizá no haya sido justa contigo, pero estoy convencido de que las cosas pasan por un motivo. Pasan para que suceda algo mejor y sólo hay que esperar el momento en que la vida te da lo que necesitas.
Dios no te quita las cosas, te da las necesarias que necesitas en este momento. Y en ese momento te deseo que pases un feliz cumpleaños. Estoy  convencido de que te mereces más que unas lineas de mi parte... algún día estaré ahí para darte las gracias por todo, y desearte que pases un feliz día del no cumpleaños. Tendemos a acordarnos del cumpleaños, pero, ¿y los restantes 364 días? También tenes el derecho de celebrar esos otros días.
Ánimo hermano, que para atrás ni para tomar impulso.

martes, 26 de junio de 2012

Piensa… vive… camina… cambia!


Hoy de nuevo. Yo por acá a veces pensando, a veces sin pensar, a veces tratando de hacer algo que no sea más que hacer nada, sin embargo, estoy haciendo algo: nada. Sabes muy bien que yo lo sé en donde encontrar en donde estar, pero no lo estoy.
Camino por la vereda hacia adelante, tratando de caminar despacio para que el camino n se haga pesado, despacio para vivir el momento, despacio porque no precisa, pero sin quedarse parado viendo al que pasa a tu lado. Caminado cerca del que esta a tu lado, tratando de alcanzarlo y no quedarse atrás, porque el camino es algo largo, pero también es muy corto.
Lo que cuesta es empezar a caminar. Después de echado al camino, lo que cuesta es terminar de acomodarse. ¿Acomodarse? Claro, desde luego acomodarse a todo, desde empezar, hasta terminar.
No es que me encuentre en desventaja ante el cambio. Lo que pasa es que el caminar me ha puesto a pensar en cambios que se deben de hacer. Desde luego, cambios para bien, cambios para mejorar lo que no está bien, cambios para corregir lo que en algún momento, el camino empinado lastimó. Frágil es el momento, frágil es el acomodo que se realiza. Siempre piensa que si no se dio, es porque no convenía, y que en el momento en que menos espere te llegara.
Piensa… vive… camina… cambia!