lunes, 1 de abril de 2013


PARÁBOLA DEL ÁGUILA.

Muchas veces es necesario abrir los ojos y darse cuenta. Cuenta de que hay una venda puesta y no nos deja mirar la realidad. Es capaz de que en el momento oportuno aparezca una luz, un sonido, un movimiento que permita despertar, dejar el status del reposo total.

Dejar de caminar en círculos y llegar a un punto en espiral, un centro en el cual ya no hay para dónde tomar y es ahí, en ese punto, en ese instante, en ese momento, en el cual, se escapa la fantasía y se entra a la realidad. El momento en el cual se deja de estar inmóvil y se empieza a crear.
Los espacios en los cuales haya alguna oportunidad de crear, de ser nuevo, de experimentar, son en esencia una parte importante para el crecimiento personal y profesional.

Un águila con la mentalidad de un pollo es simplemente eso: un pollo. Hay que dejar que las alas se extiendan, se den las nuevas experiencias y se pueda tomar el vuelo. Vuelo que muchas veces queremos hacer y que por alguna razón: Temor al cambio, temor al qué dirán, temor de salir de la rutina, temor… no lo hacemos. Un impulso es lo que se necesita y una persona que crea en nosotros, en cada uno, para poder llevar a cabo ese vuelo.

Es posible que en muchas ocasiones veamos a alguien hacer el vuelo y corremos a detenerlo. Es posible que ese vuelo fuese el cambio que aquel ocupara para tener una mejor vida.

Hoy, más que ayer, estirar las alas, emprender el vuelo y más que eso, creerse que se es capaz de lograr lo que se le propone, tanto bueno como malo, pero ser capaz de volar hacia lo bueno.


26-11-12. Capacitación Prevención y abordaje de las drogas.

miércoles, 20 de marzo de 2013

El nombre es lo de menos.


Y que si hay otro con el mismo nombre.¿ Acaso los nombres son únicos? ¿Acaso por llamarse Francisco, debe ser Francisco y punto?
El nombre no es más que un deber social de poder identificarnos, sino todos seriamos llamados personas, o todos seriamos no llamados porque no tenemos como llamarnos. Y el dia en que se acaben los nombres empezamos a repetirlos. ¿Cuántas personas llevan o han llevado mi conjugación de nombres y apellidos? (eso que tengo 2 nombres y 2 apellidos) y en las sociedades que basta un nombre, un apellido, o simplemente perder y/o adoptar otro apellidos. En ese momento, seremos dos iguales distintos.
Y si la música tiene matices también similares. Sería acaso prohibido nombrar una canción con el nombre de otra canción, porque hasta donde tengo entendido, nadie me ha dicho que no puede llamarse y apellidarse tal cual otra persona.
Es aquí, en donde el problema de un nombre, mera regla social, nos lleva a hacer matices: Los Juanes son todos Juanes iguales, los Marios son todos Marios iguales, las Chavelas, ¿son como la Chavela del programa o simplemente es una idea? ¿Es que llamarse Daniel es ser travieso? En fin, el nombre implantado, no elegido nos impregna lo que ese nombre ha llevado en otras personas.
Hasta ahora, no encuentro razón aparente de poder decir que los nombres fueron una invención. Fueron una necesidad, hasta que un número llego a suplantarnos. Ya no te piden el nombre para hacer trámites, te piden tu número de identificación. Y ahí los números son distintos. La sociedad que nos dio atributos con el nombre se dio la tarea de quitárnosla, para bien de ellos, para mal de nosotros, por un código de varios dígitos. Ya seremos únicos, sin posibilidad de repetir un número, sin saber que características tienen los que llevan un 5, un 9, un 2.
El número, adaptado por la música, sirve para marcar, que lo diga el preso número 9, que antes del amanecer, la vida le han de quitar.
¡Solo sé que mi numerito no lleva un 9!

martes, 30 de octubre de 2012

Ufff, como cuestan las cosas.


Recordando viejos pasajes, he llegado a olvidar el momento en que empece a olvidar, pero lo mas tragico es que no recuerdo cuando empece a recordar.Cada segundo, casa minuto, cada día, cada mes... cada cuánto saco el tiempo debido para anotar las cosas que valen la pena: Casi nunca. Un pequeña agenda en la que anoto todo lo relacionado con mi trabajo. ¿Y si mañana me llega una carta diciéndome que ya no tengo trabajo? Todo ese esfuerzo de tratar de no olvidar lo más importante dentro de mi gestión quedará en un papel, que en unos días formará parte de las filas de papeles importantes pero que ya fueron, y ahora ya no lo son.
En un rincón de esa agenda, llena de reuniones, de compromisos, de cosas por hacer, he hecho un espacio y anote 2 cosas importantes: La primera es recordar que tengo algunos eventos que marcaron un antes y un después en mi vida. Eventos que han dejado cicatrices en mi mente o en mi cuerpo y que el tiempo irá tratando de sanar pero es imposible que lleguen a desaparecer.
Y la segunda: que ha aparecido personas que también han dejado cicatrices en mi vida. Personas que a pesar de los pesares, existen y están ahí presentes en muchas etapas de la vida. Personas que son y serán parte importante de mi ser.
Hoy, quiero agradecer que en esa agenda haya podido marcar una fecha. Una fecha que es mas que un día... es una celebración y me permito agradecer y pedir por ti en esta fecha, esperando que logres alcanzar tus sueños, tus metas, tus ideales.
Recuerdo una canción que decía que para llegar al cielo se necesitaba una escalera grande y otra chica. Hoy, para lograr tus metas necesitas de ti mismo, de tu perseverancia y de tu sacrificio.
La vida quizá no haya sido justa contigo, pero estoy convencido de que las cosas pasan por un motivo. Pasan para que suceda algo mejor y sólo hay que esperar el momento en que la vida te da lo que necesitas.
Dios no te quita las cosas, te da las necesarias que necesitas en este momento. Y en ese momento te deseo que pases un feliz cumpleaños. Estoy  convencido de que te mereces más que unas lineas de mi parte... algún día estaré ahí para darte las gracias por todo, y desearte que pases un feliz día del no cumpleaños. Tendemos a acordarnos del cumpleaños, pero, ¿y los restantes 364 días? También tenes el derecho de celebrar esos otros días.
Ánimo hermano, que para atrás ni para tomar impulso.

martes, 26 de junio de 2012

Piensa… vive… camina… cambia!


Hoy de nuevo. Yo por acá a veces pensando, a veces sin pensar, a veces tratando de hacer algo que no sea más que hacer nada, sin embargo, estoy haciendo algo: nada. Sabes muy bien que yo lo sé en donde encontrar en donde estar, pero no lo estoy.
Camino por la vereda hacia adelante, tratando de caminar despacio para que el camino n se haga pesado, despacio para vivir el momento, despacio porque no precisa, pero sin quedarse parado viendo al que pasa a tu lado. Caminado cerca del que esta a tu lado, tratando de alcanzarlo y no quedarse atrás, porque el camino es algo largo, pero también es muy corto.
Lo que cuesta es empezar a caminar. Después de echado al camino, lo que cuesta es terminar de acomodarse. ¿Acomodarse? Claro, desde luego acomodarse a todo, desde empezar, hasta terminar.
No es que me encuentre en desventaja ante el cambio. Lo que pasa es que el caminar me ha puesto a pensar en cambios que se deben de hacer. Desde luego, cambios para bien, cambios para mejorar lo que no está bien, cambios para corregir lo que en algún momento, el camino empinado lastimó. Frágil es el momento, frágil es el acomodo que se realiza. Siempre piensa que si no se dio, es porque no convenía, y que en el momento en que menos espere te llegara.
Piensa… vive… camina… cambia!

domingo, 15 de mayo de 2011

de noche.. o de dia.

Ante las circunstancias, no se sabe actuar.
Que te diré... bueno, la cosa no ha sido sencilla. recuerdos van y recuerdos vienen a la memoria. Cómo no tener presente aquel 25 de marzo cuando estaba en casa de la abuela, que era mi casa, o el 22 de abril mientras tomábamos café recién llegado de la escuela... incluso el 23 de diciembre a orillas de la finca de papá. Dias que, a pesar de que el día se puso oscuro, tanto como si fuera noche, al final son días que en mi memoria estan movidos. Movidos tanto como el viernes 13.
Oh, viernes 13: día de mala suerte según algunos... o día de la buena suerte. Bueno, no se... pero a pesar que este que paso fue de mala suerte (5,9), no causo nada extraordinario, mas que susto y un poco mas de susto.
Presentir o sentir. Si fuera el caso de tener presentimientos??? el día no seria un día cualquiera. Se veria opacado por el sentimiento de que algo sucedera o que algo pasara... seria como la misma noche en la que, el mínimo sonido el silencio mismo nos hace pensar y creer tantas cosas. ¡Lo que de noche se hace, de dia aparece!, decían los abuelos. ¿Sabios, no?
Bueno. Ahora que es de noche, solo queda esperar a que se haga el día, y que las cosas cambien. Entre más oscuro se pone, es que más pronto va a amanecer.

lunes, 9 de mayo de 2011

Lunes... de nuevo

Bueno, hoy es lunes de nuevo... bueno, ya es martes, pero hasta que no me duerma, seguira siendo lunes.
No hay nada nuevo, solo que las cosas siguen girando... giran y giran de una forma tan inesperadas que cuando te das cuenta estas al otro lado. Es como estar montado en los caballitos, esos de la ferias... esperando a dar la vuelta mientra se gira y se gira... esprendo ver a la persona que te acompaña, o te cuida... Pero hoy no!!! No hay persona que te acompaña... solo esperas dar la vuelta y darte cuenta de que las cosas han cambiado... o se mantiene de la misma manera... o que podran cambiar en la siguente vuelta.
Tengo en mi mente, la clara idea de que no sera un sorpresa cuando la vida de la vuelta... pues cada uno ha estado viendo los pasajes, uno tras otro, pero no hemos tenido el tiempo, ni la delicadeza de sentarnos a comentar las imagenes que hemos visto, las experiencias que hemos sentido, los acontecimientos que han pasado.
Miedo.
Miedo a que de pronto, las personas que comparten las imagenes que han visto en laferia se llegen a perder. Y cómo recuperarlas??? ¡Sabrá el tiempo, la feria y cada una de las vueltas de los caballitos, que girasn y giran, y giran sin parar!