martes, 26 de junio de 2012

Piensa… vive… camina… cambia!


Hoy de nuevo. Yo por acá a veces pensando, a veces sin pensar, a veces tratando de hacer algo que no sea más que hacer nada, sin embargo, estoy haciendo algo: nada. Sabes muy bien que yo lo sé en donde encontrar en donde estar, pero no lo estoy.
Camino por la vereda hacia adelante, tratando de caminar despacio para que el camino n se haga pesado, despacio para vivir el momento, despacio porque no precisa, pero sin quedarse parado viendo al que pasa a tu lado. Caminado cerca del que esta a tu lado, tratando de alcanzarlo y no quedarse atrás, porque el camino es algo largo, pero también es muy corto.
Lo que cuesta es empezar a caminar. Después de echado al camino, lo que cuesta es terminar de acomodarse. ¿Acomodarse? Claro, desde luego acomodarse a todo, desde empezar, hasta terminar.
No es que me encuentre en desventaja ante el cambio. Lo que pasa es que el caminar me ha puesto a pensar en cambios que se deben de hacer. Desde luego, cambios para bien, cambios para mejorar lo que no está bien, cambios para corregir lo que en algún momento, el camino empinado lastimó. Frágil es el momento, frágil es el acomodo que se realiza. Siempre piensa que si no se dio, es porque no convenía, y que en el momento en que menos espere te llegara.
Piensa… vive… camina… cambia!